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Prefacio |
SANTUARIO DE GUADALUPE
En línea recta y varias cuadras hacia el frente de la Basílica, se
encuentra el Santuario de Guadalupe, cuya construcción responde a la
moda arquitectónica y singular del siglo XIX. Se concluyó en 1832 y
fue realizado por acción del Sr. Feliciano Ramos, quien llegó a
México procedente de la Habana, siendo esclavo de una familia
española, obteniendo luego su libertad debido a su buena conducta.
Se dedicó al comercio y la arriería, de donde obtuvo una cuantiosa
fortuna. Para cumplir con una promesa hecha a la virgen de
Guadalupe, mandó erigir un santuario en Pátzcuaro - lugar donde
residía -, en lugar de una capilla que ya existía desde el siglo
XVII.
Don Feliciano Ramos murió el 22 de mayo de 1830 y su cuerpo fue
sepultado en este santuario en 1842, luego de haber permanecido en
la Basílica.
EX-CONVENTO DE SAN AGUSTÍN
(BIBLIOTECA GERTRUDIS BOCANEGRA)
Se dice que fue fundado por Fray Alonso de la Veracruz en 1576 y que
la actual edificación fue realizada por el primer Prior Fray
Francisco de Villafuerte en 1630. Se conserva únicamente la iglesia.
Para su construcción se utilizaron elementos del antiguo claustro,
como fueron los tres grandes arcos que adornan su fachada y que
ahora forman parte de un cine-teatro.
La Iglesia de san Agustín fue convertida en biblioteca y en el muro
del fondo es posible apreciar un interesante mural elaborado por
Juan O’Gorman que describe la historia desde los Purhépechas hasta
la Revolución Mexicana, en 1910.
CAPILLA DE CRISTO
(EL HUMILLADERO)
Según algunos historiadores, fue en este lugar donde Tanganxhoan
Tzintzincha se rindió a la corona española en la persona del Maestre
de Campo Cristóbal de Olid, de ahí su nombre. Cierto o no, en este
sitio existe un crucifijo de piedra sobre un monolito de cantera
formando lo que se conoce en España como “humilladero”, es decir,
una cruz en un sitio público ante la cual se “humillan” los fieles.
Dicha cruz tiene la efigie de Cristo y su pedestal muestra
inscripciones de gran interés, como el año de 1553, cuando se hizo
por mandato del obispo don Vasco de Quiroga; en otra de sus caras
aparece el escudo de armas de la ciudad y en otra más un bello
relieve de estilo renacentista. En el siglo XVIII, el “Humilladero”
fue cubierto con la capilla que actualmente lo alberga y que adoptó
su nombre.
En la severa fachada de la capilla es posible apreciar a ambos lados
de una corona esculpida en cantera las imágenes del sol y la luna,
como una manifestación de la antigua religión de los Purhépechas.
Además guarda en su interior una rara e interesante colección de
pinturas al óleo.
CAPILLA DEL CALVARIO
Dicha capilla fue edificada por fray Marcos Ramírez de Prado, obispo
de Michoacán, a fines de 1666, como indica la inscripción colocada
en el cubo de la torre. Según una antigua tradición, la capilla se
erigió en el lugar donde se ubicaba una yácata que contenía los
restos de Tariácuri, destacado jefe Purhépecha.
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